La libertad de moverse por cualquier tipo de vía llega con la formación adecuada. Un curso que abarca moto y vehículos pesados abre posibilidades enormes. En moto se disfruta la agilidad urbana y las escapadas rápidas. En camión se gana la capacidad de transportar cargas importantes y recorrer largas distancias.
Las clases combinan ambos mundos. Se empieza con la moto para desarrollar sensibilidad y reflejos. Luego se pasa al pesado para aprender control de masas y planificación. Los instructores ayudan a transferir habilidades: la anticipación de moto se aplica a adelantamientos en camión, el equilibrio ayuda en curvas con remolque.
Se dedica tiempo a la normativa específica de cada permiso. Límites de velocidad, restricciones de circulación, y obligaciones del conductor profesional. También se aborda el mantenimiento preventivo, clave para evitar averías en ruta.
Al cabo de meses, el alumno experimenta una libertad real. Puede elegir entre reparto ágil o transporte de fondo. Esa amplitud de opciones convierte la conducción en una puerta abierta a diferentes estilos de vida y trabajo.


